Om Ali y karkadé: un final dulce para un día en Egipto

Un pudin de pan cálido y cremoso con una leyenda real, y una bebida de hibisco de color rubí llegada del sur. Dos sabores que todo viajero debería probar.

A los egipcios les encanta el dulce, y el país está lleno de postres egipcios y de bebidas por los que merece la pena cruzar la ciudad. Dos de ellos gustan en casi todas partes: el Om Ali, un pudin caliente que se sirve en una fuente de barro, y el karkadé, una bebida de un rojo intenso hecha con flores de hibisco.

Om Ali, el rey de los postres egipcios: «la madre de Ali»

El Om Ali se prepara con capas de hojaldre o de pan empapadas en leche caliente azucarada y nata, y cubiertas de frutos secos, pasas y coco. Se hornea hasta que la superficie está dorada y burbujeante, y se sirve recién salido del horno.

Su nombre significa «la madre de Ali», y lo acompaña una famosa leyenda. La historia se remonta al siglo XIII, a la rivalidad entre la reina Shajar al-Durr y la primera esposa del sultán Izz al-Din Aybak, madre de su hijo Ali. Se cuenta que, cuando terminó la rivalidad, Om Ali lo celebró repartiendo entre el pueblo un plato dulce de pan, leche y frutos secos. Los historiadores discuten los detalles, pero el plato conservó su nombre.

Karkadé: la bebida roja del sur

Flores secas de hibisco para el karkadé, la bebida que acompaña a los postres egipcios, en un mercado de El Cairo
En los mercados egipcios, las flores secas de hibisco se venden por sacos. · Foto: Bertramz, CC BY 3.0

El karkadé se prepara dejando en remojo flores secas de hibisco en agua. El resultado es una bebida de color rubí con un sabor fresco y ácido, parecido al del arándano rojo. En verano se sirve muy fría y endulzada; en invierno se toma caliente, como un té.

El karkadé es especialmente querido en Asuán y en los pueblos nubios, donde a menudo es lo primero que se ofrece a un invitado. Muchos hoteles y cruceros por el Nilo también reciben a los viajeros con un vaso bien frío.

Barcos amarrados en el Nilo en Asuán al atardecer
Asuán, donde un vaso frío de karkadé forma parte de toda bienvenida.

Consejo de Amwaj: llévate a casa un poco de hibisco seco del mercado de especias de Asuán o de Jan el-Jalili. Es ligero, barato y una de las formas más sencillas de llevarte contigo el sabor de Egipto.

Otros postres egipcios que merece la pena probar

El Om Ali y el karkadé son solo el principio. En las pastelerías egipcias encontrarás bandejas enteras de dulces que se compran al peso y se llevan a casa en cajas de cartón atadas con cinta:

  • Basbousa: un bizcocho de sémola empapado en almíbar, a menudo con una almendra encima.
  • Konafa: finos hilos de masa dorados al horno, rellenos de frutos secos o nata, y bañados en almíbar.
  • Qatayef: pequeñas tortitas rellenas que se preparan sobre todo durante el Ramadán.
  • Roz bel laban: el arroz con leche que se toma frío, perfecto después de una comida picante.

Las noches del Ramadán son un momento especial para los postres egipcios: las pastelerías trabajan hasta tarde y las calles se llenan de familias que salen a comprarlos. Para conocer más tradiciones del país, puedes consultar la web oficial de turismo de Egipto.

Al pedir karkadé en un café, di si lo quieres frío o caliente. Y si tu guía de Amwaj te invita a una pastelería de su barrio, acepta: es una de las formas más dulces de conocer Egipto.

Foto principal: Fred Cherrygarden, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.